El primer paso

Cualquier proceso tiene un primer paso, un momento donde establecemos conscientemente las bases de aquello que está por llegar. Pero nunva le prestamos atención a ese momento, ni a aquellos que vienen detrás, ya que nuestra mente, una vez que sabe lo que quiere , solo es capaz de enfocarse en ese objetivo y como lo va a lograr. Centrando nuestros esfuerzos en lograrlo lo antes posible, con la errónea certeza, de que cuando lo tengamos, nuestros problemas se habrán solucionado.

Son nuestras creencias las que nos hacen actuar de este modo (siempre recurrimos a las creencias para solventar nuestras dificultades) sin entender que estas, se encargan de alimentar tanto nuestros miedos como nuestros egos. Y esto es así porque somos cómodos, muy cómodos, y funcionar desde nuestros criterios supone un esfuerzo y trabajo intenso.

Cuando nos planteamos cualquier cosa, debemos dar con firmeza el primer paso. Esto es hacernos conscientes de que implicaciones tiene lo que hemos planeado, y si la decisión que estamos tomando está basada en algo que queremos en esencia o tiene como trasfondo el miedo.

Este primer paso no es un único paso, son muchos primeros pasos los que damos cada día, y que nos permiten transcender e integrar las diferentes circunstancias que hemos decidido venir a experimentar. Pero esto solo lo lograremos cuando tengamos una comprensión de nuestros comportamientos y las creencias que los sustentan, para así iluminar desde nuestro Yo Soy todos los pasos que vayamos a dar en nuestra vida.

 

 » La comprensión desde la CONCIENCIA DEL YO SOY»

 

En el momento que comenzamos a sentir que nuestros personajes y necesidades desde el ego, no son capaces de cubrir un vacío que crece con más intensidad en nuestro interior, en ese instante, estamos preparados para comenzar con nuestro proceso evolutivo.

Un proceso, qué si decidimos comprometernos con él, también tiene un primer paso, la conciencia de nuestro Linaje Familiar.  Este paso es uno de muchos, pero es fundamental.

En este paso nos ponemos al día con nuestro linaje familiar y recogemos el testido que nos ofrecen nuestros antepasados. Esto hace que no tengamos que volver atrás para culpar a nuestros ancestros de nuestra situación, y lo más importante, que no tengamos que volver a trabajar con aspectos que ellos ya han trabajado.

Cuando comprendemos esto, y reconocemos y honramos nuestro linaje familiar recogiendo el testido que nos entregan, dejamos de estar perdidos y comenzamos a llenar ese vacío que sentimos dentro de nosotros. Y esto sucede por un motivo, hemos llegado a la conclusión de lo que hemos venido a hacer.

 

Paz y Amor

María Belén e Iván
La Sabiduría de las Líneas del Tiempo®